15 Características del Docente del Siglo XXI

El desarrollo profesional docente y los desafíos del mundo de hoy-José Manuel Esteve

Conferencia

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Los números de 2014

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2014 de mi blog.

Aquí hay un extracto:

Un teleférico de San Francisco puede contener 60 personas. Este blog fue visto por 550 veces en 2014. Si el blog fue un teleférico, se necesitarían alrededor de 9 viajes para llevar tantas personas.

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LA HISTORIA EN LA ERA DIGITAL

Actualmente –y sobre todo pensando en la formación docente en Historia– resulta imprescindible reconocer las mutaciones que impone la “era digital” a la Historia, un desafío para el que no tenemos respuestas definitivas sino una serie de reflexiones que nos permiten, cuanto menos, advertir su importancia y magnitud. Sobre la historia en la era digital es menester señalar que la misma supone nuevas modalidades de construcción, publicación, circulación y recepción de los discursos históricos. En efecto, como señala Roger Chartier (2007), la “textualidad electrónica” transforma la manera de organizar las argumentaciones y los criterios que puede movilizar un lector para aceptarlas o rechazarlas mientras que para el historiador permite una articulación abierta, fragmentada, relacional del razonamiento, hecha posible por la multiplicación de los enlaces hipertextuales.

Dicho en otras palabras, el nuevo entorno digital pone a prueba “el pacto de confianza” que existía entre el historiador y el lector. Las notas –que remiten a documentos que el lector no podrá leer–, las referencias bibliográficas– que mencionan libros que el lector no tendrá a mano– y las citas –fragmentos recortados de obras mayores que el lector puede no conocer en su totalidad– son tres dispositivos clásicos que la textualidad digital puede transformar.

Todo esto implica una mutación epistemológica fundamental: las “pruebas” de la Historia (nota, referencia y cita) y las modalidades de construcción y validación de los discursos del saber se transforman profundamente.  Probablemente, por lo mismo, se establezca una relación nueva, más comprometida con las huellas del pasado y posiblemente más crítica respecto de la interpretación de los historiadores.

A la producción digital se suma la circulación de información y contenidos históricos, lo que implica, necesariamente, nuevas formas de lectura y nuevos lectores. Esto no conlleva un proceso automático: vale decir, las nuevas formas textuales no producen nuevas lecturas. Al respecto, una revolución análoga como ha sido la invención de la imprenta no produjo inmediatamente nuevas maneras de leer. En este sentido, “la larga historia de la lectura muestra con fuerza que las mutaciones en el orden de las prácticas suelen ser más lentas que las revoluciones de las técnicas y que siempre están desfasadas con respecto a éstas” (Chartier, 2007, p. 17).

Pero aun considerando la fuerza de estas nuevas textualidades electrónicas, cabe advertir que sería un error considerar que “lo virtual ya es real” puesto que coexisten nuevas y viejas formas de lo escrito, tanto como que los potenciales lectores y autores de libros electrónicos son aun minoritarios. Sin embargo, no por ello podemos dejar de considerar y pensar las alternativas y posibilidades que se abren a partir del soporte digital y las consecuencias que tendrá esto en la Historia y su enseñanza.

“La invención de la escritura en el mundo de la oralidad, la aparición del codex en el mundo de los rollos o la difusión de la imprenta en el mundo del manuscrito obligaron a comparables, si no idénticas, reorganizaciones de las prácticas culturales. Recordarlo no significa que la historia se repita, sino remarcar que ésta puede procurar conocimientos y ayudar a la comprensión crítica de las innovaciones del presente, las cuales, a su vez, nos seducen e inquietan” (Chartier, 2007, p. 17). Las reflexiones de Chartier resultan valiosas para pensar el impacto de lo digital en la historia. Por lo mismo, debería trabajarse este impacto en la enseñanza de la Historia y en la formación docente condicionada inevitablemente por la revolución de las comunicaciones.

Revista Mensual N° 1 de “Irma Couretot Servicios Educativos” — Aprender a enseñar Historia en Nivel Secundario y Superior

Les presento la Revista Mensual N° 1 http://es.calameo.com/read/0048821127c4c09178acc

a través de Revista Mensual N° 1 de “Irma Couretot Servicios Educativos” — Aprender a enseñar Historia en Nivel Secundario y Superior

El desarrollo profesional docente y los desafíos del mundo de hoy-José Manuel Esteve

Excelente exposición del Profesor José Manuel Esteve!!
Muy actualizada! Su pensamiento entre el ser docente y el hacer docencia! Ahora nos acompaña desde sus libros!!!

Aprender a enseñar Historia en Nivel Secundario y Superior

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